Pintura y poesía

Pintura y poesía
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jueves, 13 de febrero de 2020

Juan Ramón Jiménez. Amor.


La casa verde (1876).
Óleo sobre lienzo.
Pierre-Auguste Renoir (Francia, 1841 – 1919).
Colección privada

El amor, ¿a qué huele? Parece, cuando se ama,
que el mundo entero tiene rumor de primavera.
Las hojas secas tornan y las ramas con nieve,
y él sigue ardiente y joven, oliendo a la rosa eterna.
Por todas partes abre guirnaldas invisibles,
todos sus fondos son líricos -risa o pena-,
la mujer a su beso cobra un sentido mágico
que, como en los senderos, sin cesar se renueva…
Vienen al alma música de ideales conciertos,
palabras de una brisa liviana entre arboledas;
se suspira y se llora, y el suspiro y el llanto
dejan como un romántico frescor de madreselvas…

Juan Ramón Jiménez (España, 1881 – 1958).

1956

domingo, 19 de enero de 2020

Juan Ramón Jiménez. Yo no volveré.

Tocando su canción
Giclée
Joseph Lorusso (Estados Unidos, 1966).

Yo no volveré. Y la noche
tibia, serena y callada,
dormirá el mundo, a los rayos
de su luna solitaria.
Mi cuerpo no estará allí,
y por la abierta ventana
entrará una brisa fresca,
preguntando por mi alma.
No sé si habrá quien me aguarde
de mi doble ausencia larga,
o quien bese mi recuerdo,
entre caricias y lágrimas.
Pero habrá estrellas y flores
y suspiros y esperanzas,
y amor en las avenidas,
a la sombra de las ramas.
Y sonará ese piano
como en esta noche plácida,
y no tendrá quien lo escuche
pensativo, en mi ventana.

Juan Ramón Jiménez (España, 1881 – 1958).

1956

jueves, 5 de diciembre de 2019

Juan Ramón Jiménez. A Rabinranath Tagore.

Dos figuras
Rabindranath Tagore
Galería Nacional de Arte Moderno, Nueva Dehli, India.

A
RABINDRANTH TAGORE

   Hemos intentado dar un cuerpo nuevo a tu
gran corazón, a este libro donde tú quisiste
recojer tu corazón completo y verdadero. ¿Lo
moverá tu corazón con su sangre y con su
ritmo? ¿Latirá tu corazón, libre, en nuestro
cuerpo? Di, ¿cómo se encuentra en este cuerpo
nuestro tu corazón?

   ¿Echa nuestra palabra, un poquito, su som-
bra en tu alegría inmensa, en ese arenal de
gozo, hermano sólo del mar del paraíso? ¿Es
estrella grande y baja de tu noche de ventura?
¿Puedes alzar con ella al cenit tu fuego; pue-
des callar con ella, como un agua subte-
rránea, tu amor pensativo?

¡Vas a ser oído en las palabras nuestras
– ¡dicha de otros más! – por tu Dios! ¿Serán
ellas suficientes para que tu Dios se venga a
oír tu corazón al cielo de nosotros?¿Puedes tú
hablarle a gusto, con nuestra voz española, a
ese Dios tuyo, cercano, visible, humano, que
oye las palabras bellas?

Poema introductorio al libro Ofrenda lírica (Gitanjalí), de Rabinranath Tagore, 
traducido por Zenobia Camprubí Aymar.
Se ha respetado la ortografía y el formato del original.

Juan Ramón Jiménez (España, 1881 – 1958).


1956

viernes, 22 de septiembre de 2017

Juan Ramón Jiménez. Otoño.

La siega del heno (1565)
Peter Brueghel el Viejo
Óleo sobre tabla
Palacio de Lobkowicz, Castillo de Praga, Praga, República Checa

Esparce octubre, al blando movimiento
del sur, las hojas áureas y las rojas,
y, en la caída clara de sus hojas,
se lleva al infinito el pensamiento.

Qué noble paz en este alejamiento
de todo; oh prado bello que deshojas
tus flores; oh agua fría ya, que mojas
con tu cristal estremecido el viento!

¡Encantamiento de oro! Cárcel pura,
en que el cuerpo, hecho alma, se enternece,
echado en el verdor de una colina!

En una decadencia de hermosura,
la vida se desnuda, y resplandece
la excelsitud de su verdad divina.


Juan Ramón Jiménez (España, 1881 – 1958). 

1956

jueves, 22 de junio de 2017

Juan Ramón Jiménez. Lluvia de otoño.

Otoño II (1912).
Vasili Kandinsky (Rusia, 1866–1944).
Óleo sobre lienzo
Coleccion Phillips, Washington, D.C., Estados Unidos

(Llueve, llueve dulcemente...)

... El agua lava la yedra;

rompe el agua verdinegra;
el agua lava la piedra...
Y en mi corazón ardiente,
llueve, llueve dulcemente.

Esta el horizonte triste;
¿el paisaje ya no existe?;
un dia rosa persiste
en el pálido poniente...
Llueve, llueve dulcemente.

Mi frente cae en mi mano.
¡Ni una mujer, ni un hermano!
¡Mi juventud pasa en vano!
—Mi mano deja mi frente...—
¡Llueve, llueve dulcemente!

¡Tarde, llueve; tarde, llora;
que, aunque hubiera un sol de aurora
no llegaría mi hora
luminosa y floreciente!
¡Llueve, llora dulcemente!

Juan Ramón Jiménez (España, 1881 - 1958).

1956

jueves, 12 de enero de 2017

Juan Ramón Jiménez. ¡Qué tristeza de olor de jazmín!

En el jardín florido (1900)
Robert Lewis Reid (Estados Unidos, 1862 - 1929)
Óleo sobre lienzo
Colección privada

¡Qué tristeza de olor de jazmín! El verano
torna a encender las calles y a oscurecer las casas,
y, en las noches, regueros descendidos de estrellas
pesan sobre los ojos cargados de nostalgia.

En los balcones, a las altas horas, siguen
blancas mujeres mudas, que parecen fantasmas;
el río manda, a veces, una cansada brisa,
el ocaso, una música imposible y romántica.

La penumbra reluce de suspiros; el mundo
se viene, en un olvido mágico, a flor de alma;
y se cogen libélulas con las manos caídas,
y, entre constelaciones, la alta luna se estanca.

¡Qué tristeza de olor de jazmín! Los pianos
están abiertos; hay en todas partes miradas
calientes... Por el fondo de cada sombra azul,
se esfuma una visión apasionada y lánguida.

Juan Ramón Jiménez (España, 1881, 1958). 

1956

sábado, 10 de diciembre de 2016

Juan Ramón Jiménez. Estoy midiéndome con Dios.

Salida del Sol con barco entre acantilados (1840 - 1845)
William Turner (Reino Unido, 1775 - 1851)
Óleo sobre lienzo
Museo nacional de Arte Moderno (TATE), Londres, Reino Unido.

     Enmedio de la mar, un barco, éste, mide, corta, precisa, sitúa, relaciona su conciencia, la mía, dios. 
No vamos por la mar (yo solo con el barco, mientras los otros duermen) vamos por tu conciencia, que es ahora redonda, gris, lluviosa, acojedora como yo mismo, dios ahora, en esta hora. 

     Esta es la noche igual a aquella de mi partida, la de la pureza del mar, mar de igual ola, aquella de la puerta de la luna a la que se llegaba por su propia estela, luna velada hoy por la cortina de tu lluvia. Vamos, dios, por conciencia de agua total en hilos de arpa de alta música con acompañamiento de honda densidad moral. 

     Y, en medio de la mar, tu jeometría surje de pronto, te sitúa, corta, mide, precisa, relaciona conmigo y en tu barco que vijilo; barco que parte en tres mi vida: una vida en el este, otra en el sur, 'otra en el norte; y yo sereno enmedio de la mar de oeste, lleno de amor, el centro de rosa de las lluvias del amor. Lleno de amor, el mío, un barco y yo, el amor enmedio del amor, de tanto amor que necesita el mar para medirse, dios. Y enmedio de la mar yo estoy midiéndote, enmedio de la mar y en este barco, éste, estoy midiéndome contigo, dios. 

De "35 poemas del mar"

Juan Ramón Jiménez (España, 1881, 1958). 

1956

jueves, 10 de noviembre de 2016

Juan Ramón Jiménez. Andando.

El pintor caminante
Carlos Alonso (Argentina, 1929)
1991, óleo sobre tela
Colección privada

Andando, andando.
Que quiero oír cada grano
de la arena que voy pisando.

Andando.
Dejad atrás los caballos,
que yo quiero llegar tardando
(andando, andando)
dar mi alma a cada grano
de la tierra que voy rozando.

Andando, andando.
¡Qué dulce entrada en mi campo,
noche inmensa que vas bajando!

Andando.
Mi corazón ya es remanso;
ya soy lo que me está esperando
(andando, andando)
y mi pie parece, cálido,
que me va el corazón besando.

Andando, andando.
¡Que quiero ver el fiel llanto
del camino que voy dejando!

Juan Ramón Jiménez (España, 1881, 1958).

1956

jueves, 28 de julio de 2016

Juan Ramón Jiménez. Octubre.

Campo arado (Arles, 1888)
Vincent Van Gogh (1853 - 1890)
Óleo sobre tela
Museo Van Gogh, Amsterdam, Países Bajos.

Estaba echado yo en la tierra, enfrente
el infinito campo de Castilla,
que el otoño envolvía en la amarilla
dulzura de su claro sol poniente.

Lento, el arado, paralelamente
abría el haza oscura, y la sencilla
mano abierta dejaba la semilla
en su entraña partida honradamente

Pensé en arrancarme el corazón y echarlo,
pleno de su sentir alto y profundo,
el ancho surco del terruño tierno,
a ver si con partirlo y con sembrarlo,

la primavera le mostraba al mundo
el árbol puro del amor eterno.


Juan Ramón Jiménez (España, 1881, 1958).

1956

lunes, 9 de mayo de 2016

Juan Ramón Jiménez. Cénit.

Muerte y vida (1916)
Gustav Klimt (1862 - 1918)
Óleo sobre lienzo
Colección privada

Yo no seré yo, muerte,
hasta que tú te unas con mi vida
y me completes así todo;
hasta que mi mitad de luz se cierre
con mi mitad de sombra
y sea yo equilibrio eterno
en la mente del mundo:
unas veces, mi medio yo, radiante;
otras, mi otro medio yo, en olvido—.

Yo no seré yo, muerte,
hasta que tú, en tu turno, vistas
de huesos pálidos mi alma.

Juan Ramón Jiménez (España, 1881 – 1958). 

1956

sábado, 28 de noviembre de 2015

Juan Ramón Jiménez. Ajuste.



La Temporera
Mono González - Ian Pierce
Mural
Fiesta de la Vebndimia de Curicó 2014.

¡Qué difícil es unir 
el tiempo de frutecer 
con el tiempo de sembrar! 
(El mundo jira que jira, 
ruedas que nunca se unen 
en una rueda total) 
¡Un solo día de vida, 
un día completo y todo, 
que no se acabe jamás!


Juan Ramón Jiménez, (España, 1881 - 1958).

1956

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Juan Ramón Jiménez. Distinto.

Cielo azul
Vasili Kandinski
Óleo sobre lienzo
Centro Pompidou, París, Francia.

Lo querían matar
los iguales
porque era distinto.
  
Si veis un pájaro distinto,
tiradlo;
si veis un monte distinto,
caedlo;
si veis un camino distinto,
cortadlo;
si veis una rosa distinta,
deshojadla;
si veis un río distinto,
cegadlo...
si veis un hombre distinto,
matadlo.
  
¿Y el sol y la luna
dando en lo distinto?
  
Altura, olor, largor, frescura, cantar, vivir
distinto
de lo distinto;
lo que seas, que eres
distinto
(monte, camino, rosa, río, pájaro, hombre):
si te descubren los iguales,
huye a mí,
ven a mi ser, mi frente, mi corazón distinto.

 Juan Ramón Jiménez (España, 1881 - 1958)



1956